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¿Conviene sembrar truchas en mi lago?

La primavera es el momento adecuado para sembrar los lagos con peces. Sin embargo, sembrar un lago con la especie errónea puede ser desastroso. Pueden ocurrir graves desbalances del ecosistema, o grandes mortandades de peces, inmediatas o en el futuro cercano.

 

La trucha es la especie preferida para la pesca deportiva. Es habitual sembrar esta especie en el sur del país y en la precordillera. También se siembran truchas en las sierras cordobesas y de Tandil y ventana. La trucha se encuentra naturalizada en la mayor parte de los ecosistemas aptos para la especie del país.

Se está tratando de ampliar la zona donde sembrar truchas, a canteras, arroyos y lagos, de zonas no tradicionales como la Provincia de Buenos Aires. Estas zonas habitualmente no son aptas para la trucha, o requieren de una sofisticada tecnología para su crianza. Aguas con temperaturas superiores a los 20ºC no son aptas para la supervivencia de la trucha.

Antes de sembrar truchas en un lago fuera de su ecosistema habitual, se deben evaluar las temperaturas durante al menos un verano. Se deben evaluar estas temperaturas a distintas profundidades. Si las temperaturas superan los 20ºC existen solo dos posibilidades para la siembra de peces para la pesca deportiva:

  • Las truchas pueden ser sembradas en otoño cuando las temperaturas descienden de manera estable por debajo de los 20ºC. Luego se deben cosechar en primavera, antes de que las temperaturas lleguen a los letales 20ºC.
  • Se debe optar por otras especies de interés para la pesca deportiva, más tolerantes a las temperaturas templadas, como pejerrey, tararira, lisa, etc. No es aconsejable sembrar truchas si las temperaturas del agua son altas aunque sea por poco tiempo.

Las altas temperaturas hacen que el oxígeno disuelto en el agua, elemento que disminuye mucho con el aumento de la temperatura, sea insuficiente para que viva la trucha. Otros efectos, pero desde los 17/18ºC, es la imposibilidad que existe para esta especie de digerir el alimento a altas temperaturas.

En los lagos donde las condiciones ecológicas son adecuadas para las truchas, para establecer la cantidad de peces a sembrar se deben tomar en cuenta varios factores:

  • Tamaño y profundidad del lago.
  • Intercambio de agua del lago.
  • Sistema de cosecha o pesca.
  • Sistema de manejo, alimentación suplementaria, aireación artificial, cosecha de primavera, etc.
  • Tamaño de siembra
  • Especie de trucha a sembrar.

La alimentación suplementaria puede suplir una baja productividad del lago, o permite aumentar a alrededor del doble la cantidad de peces a criarse en un lago. También produce un mayor crecimiento de los ejemplares. De alimentarse se debe tener muy en cuenta el tamaño del pellet a utilizarse (depende del tamaño de los peces) y no se debe sobrealimentar. El alimento desperdiciado, no solo es costoso, sino que empeora la calidad de agua. Esto es especialmente importante en los lagos del sur de alta transparencia y naturalmente baja productividad. Estos lagos sufren un fuerte impacto, tomando el agua una coloración verde con poco alimento en descomposición, el que libera fósforo y nitrógeno al agua.
Aunque la cantidad de truchas a sembrar en un lago es variable, como dato orientativo se puede hablar de unos 400 peces por hectáreas con alimentación natural exclusivamente, y el triple, unos 1.200 peces con alimentación suplementaria.

Alimentación de truchas en lagos recreativos

La alimentación suplementaria de truchas en lagos recreativos es imprescindible si no se cuenta con la cantidad de alimento natural para soportar la población existente. Sin una alimentación adecuada la salud de los peces se reciente y los ejemplares se convierten en “cabezones”, con un cuerpo flaco, desprovisto de carne e inadecuado para la pesca deportiva.
Nunca debe alimentarse en exceso, y siempre con alimento fresco. El alimento viejo es peligroso y al igual que si este se almacena en un lugar húmedo, se forman hongos que suele ser muy tóxicos para las truchas.
Existen tablas de alimentación que tiene en cuenta la cantidad de truchas a alimentar, la temperatura del agua y el tamaño medio de los peces. Estas tablas nos brindan la cantidad de alimento a distribuir para un óptimo crecimiento, si solo se desea un mantenimiento de los peces se alimenta el 50% de esta ración.
Con temperaturas muy bajas, menores a 7ºC, se disminuye la alimentación a un 10% del ideal o directamente se suspende.
Ejemplo de alimentación: 1.000 truchas de 28 centímetros de promedio, y una temperatura del agua de 15ªC. La alimentación diaria será en esas condiciones de 3,5 kilos.

Resumen
La trucha es sin duda una de las especies más apreciadas para la pesca deportiva, en especial para su captura con mosca. Antes de efectuar su introducción en un lago se debe evaluar si las condiciones ecológicas son las apropiadas para esta especie.
Luego se debe considerar como se manejará su pesca y si se les dará o no una alimentación suplementaria.
No suele ser conveniente forzar los límites ecológicos de la especie y si las condiciones son adversas para las truchas conviene pensar en la siembra de otras especies de aguas templadas.

Arturo M. Ossorio Arana

Ing. en Prod. Agropecuaria